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| Historia
Argentina | Prehistoria
Los
primeros pobladores del actual territorio argentino se remontan al paleolítico
(según hallazgos en Piedra Museo, Provincia de Santa Cruz). Entre los pueblos
indígenas, los cazadores y recolectores habitaban la Patagonia, la Pampa
y el Chaco; y los agricultores estaban instalados en el noroeste, Cuyo, las Sierras
de Córdoba y, más tarde, en la Mesopotamia. Tastil, en el norte,
fue la ciudad precolombina más grande ubicada en el actual territorio argentino,
con una población de 2.000 habitantes.
En los siglos XIV y XV, el
Imperio Inca conquistó parte de las actuales provincias de Jujuy, Salta,
Catamarca, el extremo oeste de Tucumán, La Rioja, San Juan, el noroeste
de Mendoza y, probablemente, el norte de Santiago del Estero, incorporando sus
territorios al Collasuyo, que era la parte sur del Tahuantinsuyo o regiones del
Imperio Inca. Tradicionalmente, se atribuye la conquista al inca Túpac
Yupanqui. Varios señoríos de la región, como los omaguacas,
los atacamas, los huarpes, los diaguitas y otros, intentaron resistir, pero los
incas lograron dominarlos, trasladando a sus territorios a los mitimaes o colonos
deportados de las tribus de los chichas, que habitaban en lo que es el suroeste
del actual territorio boliviano. Otros, como los sanavirones, los lule-tonocoté
y los comechingones, resistieron exitosamente la invasión incaica y se
mantuvieron como señoríos independientes.
| Conquista
española Buenos Aires al fundarse en 1536.El fuerte de Sancti
Spiritu fue el primer asentamiento español, instalado en 1527 cerca de
la actual ciudad de Santa Fe. Las ciudades de Santiago del Estero (1553), Córdoba
(1573) y Buenos Aires (1536/1580) fueron las bases del establecimiento colonial
que se impuso en la mitad norte del actual territorio argentino, sujeto a la autoridad
de la Corona Española (la Gobernación del Río de la Plata).
A partir de la progresiva mixogénesis y teniendo como una de sus bases
económicas fundamentales la ganadería extensiva, surge ya claramente
a partir del siglo XVII una población que resultaría paradigmática
y luego decisiva en la gesta independentista: la de los gauchos.Durante
la mayor parte del período colonial, el territorio argentino dependió
del Virreinato del Perú, hasta que en 1776, durante el reinado de Carlos
III de España, comenzó a formar parte del Virreinato del Río
de la Plata. La ciudad de Buenos Aires fue designada como su capital con la idea
de resistir mejor a un eventual ataque portugués y para tener un acceso
más fácil a España a través de la navegación
atlántica. En
1780 se produjo un gran levantamiento indígena con epicentro en el Cuzco,
dirigido por el inca Túpac Amaru II, que abarcó desde el actual
territorio argentino hasta el actual territorio colombiano. Gran parte de la Patagonia
y las pampas permanecieron bajo el control de diferentes pueblos indígenas:
principalmente, tehuelches y mapuches en la Patagonia y ranqueles en la llanura
pampeana hasta el último cuarto del siglo XIX. Asimismo, los territorios
de la región chaqueña no fueron colonizados por los europeos, sino
que permanecieron habitados por pueblos autóctonos como los tobas, mocovíes,
pilagás y wichís hasta principios del siglo XX.
| La
Independencia Declaración de la Independencia de las Provincias
Unidas en Sud América, redactada en castellano y en quechua.En los años
1806 y 1807 tuvieron lugar las Invasiones Inglesas, y, en ambas, Santiago de Liniers
lideró a las tropas que expulsaron a las fuerzas británicas. La
primera fue al mando de tropas de la Banda Oriental y la segunda fue dirigiendo
tropas del Regimiento fijo de Buenos Aires y batallones milicianos formados por
numerosos criollos, tanto porteños como provenientes del Interior (principalmente,
de Asunción del Paraguay y de Córdoba), indígenas y hasta
esclavos negros.La
voluntad popular precipitó la destitución del virrey Rafael de Sobremonte
para, a continuación, elegir como virrey a Santiago de Liniers, convertido
en héroe de la reconquista y la defensa. Los principales líderes
de estas milicias se convirtieron rápidamente en una nueva élite
de poder en la ciudad de Buenos Aires, ingresando como miembros del Cabildo, hasta
entonces formado exclusivamente por españoles. Aunque
Liniers aún gobernaba en nombre de España, la destitución
de un virrey por presión popular era un hecho inédito en la historia
de América. Esto, y la derrota de los ejércitos británicos
(que en aquella época eran los más poderosos del mundo), dieron
un gran prestigio a Buenos Aires, que ganó un carácter de "Hermana
mayor" ante las demás provincias.
El Libertador José
de San Martín.En 1810 el pueblo de Buenos Aires inició la Revolución
de Mayo, que derrocó y expulsó al Virrey Cisneros, eligiendo en
su lugar una junta de gobierno integrada mayoritariamente por criollos que dio
origen a la Guerra de la Independencia de las Provincias Unidas del Río
de la Plata contra la España colonial (1810-1824). El
9 de julio de 1816, en la ciudad de San Miguel de Tucumán, un congreso
de diputados de las provincias del noroeste y centro-oeste del país y de
la de Buenos Aires, junto con algunos diputados exiliados del Alto Perú,
proclamó la independencia de las Provincias Unidas en Sud América,
utilizando la siguiente fórmula:
| La
formación del estado federal Juan Manuel de Rosas gobernó
la Provincia de Buenos Aires durante veinte años entre 1830 y 1852.Las
primeras décadas como país independiente fueron tumultuosas. Las
luchas entre unitarios y federales condujeron a la Argentina a una larga serie
de sangrientas guerras civiles entre facciones y provincias (1820-1861); también,
la ocupación lusobrasileña de la Banda Oriental desencadenó
una Guerra con el Imperio del Brasil (1825-1828).Respecto
del territorio, en 1826 la provincia de Tarija fue incorporada a Bolivia y, como
resultado de la Convención Preliminar de Paz que intentaba poner fin a
la guerra con el Brasil, en 1828 la Banda Oriental fue declarada independiente
adoptando el nombre de República Oriental del Uruguay.[24] En
varios puntos de Sudamérica se encontraban focos de resistencia contrarevolucionaria,
que intentaban restaurar la autoridad de la monarquía española en
la región. Sus avances fueron contenidos, entre otros, por José
de San Martín y Martín Miguel de Güemes. Entre
1820 y 1852, excepto un breve intervalo entre 1825 y 1827, el país careció
de un gobierno nacional, asumiendo las provincias la plenitud del gobierno en
el ámbito de sus respectivos territorios. La única excepción
fue la representación externa, que fue asumida por el gobernador de la
provincia de Buenos Aires, cargo desempeñado durante la mayor parte del
período por Juan Manuel de Rosas, de tendencia federal.[25] En esa etapa,
la Argentina mantuvo conflictos bélicos con la Confederación Perú-Boliviana,
con Francia, con el llamado Gobierno de la Defensa de Montevideo (colorado) al
apoyar la Confederación Argentina a los nacionales uruguayos y con una
alianza anglo-francesa.
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